Resulta que mi Wilson está enfermo. Se agarró una especie de hongos en las patitas. La cosa es que ayer tuvimos que llevarlo a la peluquería para que le cortaran el pelo de las patas y poder ponerle una cremita antimicótica. Lo importante es que hay que prevenir que se la lama, por eso tratamos de ponerle uno de esos collares que parecen pantalla de lámpara. Pero el que se le afirmaba al cuello era muy chico y el que le servía para no lamerse le quedaba enorme. Entonces, hubo que buscar una alternativa: los zapatos para perro.
Habían unos medios femeninos, pero como era la única opción, los trajimos.
Ya, le pusimos la crema, los zapatos y mi Wilson se sentía absolutamente deprimido y humillado. Nosotros nos fuimos a jóvenes y cuando llegamos vimos con espanto que Wilson no quería caminar y cuando le sacamos su calzado, cachamos que estaba con las patitas hinchadas una enormidad. Más encima él estaba todo triste y no quería nada con nosotros.
La cosa es que gracias a Dios se le pasó y ahora está bien, pero anda idiota, no podemos ponerle la crema sin que se la lama toda en 20 minutos. Así que no sé qué va a pasar con él... ni conmigo.
Es tan penca esta situación de sentir que por querer ayudarle, al final la embarramos más.
2 pensamientos:
Puchas..pobre Wilson!!!
Espero que mejore!!!
...Me da gusto saber quee stas asisitiendo a jóvenes en tu Igle Lila!!!
SALUDINES y que se mejore Wilson
Mane
pucha que mala onda lila... me imaginaba a wilson y me daba tanta pena!!
bueno, no te preocupes, los perros son mas fuertes de lo que los humanos creemos, asi que no te vas a dar ni cuenta cuando ande saltando de un lado para otro!
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