sábado, 23 de febrero de 2008

Ahora...

Bueno. Han pasado hartas cosas los últimos días. Lo principal y más maravilloso es que nos entregaron la casa nueva entonces finalmente podemos llenarla de maestros que la harán casi de nuevo. Bueno, no tanto, pero van a cambiar papeles murales, pinturas, pisos y cerámicos, entonces sacarán todo vestigio que puede haber quedado de la otra familia que vivió ahí antes para que nosotros podamos llegar a inundarla de lo que somos. Eso es lo que más me gusta de habitar un lugar nuevo: el proceso de cuando se va haciendo tuyo.

Además de eso, me metí al gimnasio y estoy de lo más disciplinada con eso. Soy super responsable y pongo lo mejor de mi en las clases, aunque sufro enormidades tratando de elongar mis piernas que viven sentadas o tratando de hacer abdominales que no hago hace siglos, pero bueno, me imagino que a medida que me vaya poniendo en forma, la cosa se irá haciendo más fácil. Además he conocido gente nueva, y eso siempre es positivo.

El otro día fuimos a fantasilandia con un grupo de la iglesia de Peñalolén y el Nadipe. Lo pasé demasiado bien y me reí toneladas. Hace siglos que no iba y hace mucho que no me reía tanto. Eso fue lo mejor, además de compartir con gente con que hace mucho tiempo no compartía. Es lindo ver como estoy cada día más afiatada a mi hermana: ella está más grande y madura y yo más tolerante, entonces, es más fácil y gratificante.

Lo único que me tiene media aproblemada es mi falta de diplomacia en algunos aspectos. Y mi capacidad de estallar cuando me presionan, entonces, muchas veces no logro cuidar las sensibilidades de otros. Ese es un tema que tengo que trabajar y hay problemas que tengo que conversar y resolver. Pero creo que es mejor respetar los tiempos de otros que procesan más lento... De ahí veremos qué es lo que pasa...

Y eso por acá. Hay hartas novedades, pero en general, estoy contenta...

viernes, 8 de febrero de 2008

Back on my feet...

De vuelta en casa, a la vida normal de días de calor, hermanos y Wilson, de ordenamientos antes de cambiarnos de casa y preparación psicológica para empezar de nuevo la U.

Llegué hoy a las 6 de la mañana a Santiago, con los pies hinchados después del viaje, pero la verdad es que no me puedo quejar: dormí todo el rato y hasta descansé. Mi papi me fue a buscar y tomamos desayuno juntos para tratar de ponernos al día después de casi 3 semanas sin hablar como la gente. Dormí un rato y cuando llegó mi mamá tuvimos que repetir el proceso, pero al menos para mi, eso es parte de la entretención de viajar, contarnos las novedades.

Todo normal acá en casa. Todo, tal cual lo esperaba. Pero yo estoy distinta. Distinta porque tengo una decisión que tomar y tengo miedo y pena. Miedo porque no sé las consecuencias que esto pueda tener. Miedo de equivocarme y no poder enmendarlo después. Miedo de causar daño. Pena por no poder hacernos las cosas más fáciles, pena por que hay quienes no pueden evitar pensar en el futuro. Hay harto que pensar...

Yes, you can hold my hand if you want to
Cause I want to hold yours too...