sábado, 27 de octubre de 2007

When you have to let go...

Recién escuchaba un disco que era mi favorito en mis últimos días de colegio: Nine Days. La verdad es que no sé por qué me gustaba tanto, pero me recordé de una frase que para mi era casi la filosofía de vida de aquellos días, de esos días de dolorosos amores a la distancia...

Sometimes you gotta set free what you love just to bring it back
Would you ever lose me? Would you ever let go for that?
But if your love is real, you gotta let yourself go just to bring it
back...


Y en esos días me hacía todo el sentido del mundo y creo que en eso descansé y sobreviví. Y ahora la verdad es que todavía me hace sentido. No voy a negar que el ejercicio es doloroso y mega difícil. Porque es olvidarse un poco de uno mismo. Es olvidarse de que uno necesita la cercanía y la presencia del otro. Es difícil dejar ir a la persona con la que quieres estar la mayor cantidad de tiempo, la que de un modo u otro, le da la chispa y la magia a tu vida.

Pero en ciertos casos, sin duda que es sano. Sano porque es resolutivo. Porque cuando uno está dejando ir a esa persona, no puede hacerlo pensando que "ahora sí que sí, él se dará cuenta de lo importante que soy en su vida y él solito me va a buscar después". No. Uno tiene que hacerlo por una misma. Porque hay veces en que ya no quedan más batallas que pelear, y sencillamente una tiene que dejarlo ir. Y yo no lo veo como una rendición, sino como una preservación. Porque, pa qué extinguirse en intentos, cuando te estás apagando con eso?? Mejor guardarse, dejar ir. Y seguir.

Y seguir sola. Con la esperanza de alguien mejor y no del regreso de aquel. Aquel que ya siguió su camino. Es verdad que hay veces que de hecho vuelven, pero a mi al menos me pasó que ya no tenía sentido. Yo ya había moved on. Yo aprendí a seguir sola y a soñar con caras nuevas y futuros mejores...

Que de hecho llegaron.

Entonces, en síntesis, we have to let ourselves go. Dejarse ir. Desatarse, y muchas veces, desencadenarse. Y a veces ellos vuelven y otras veces no.

Pero al menos yo quedé con la tranquilidad de que, independiente de eso, ya me había echado a volar...

1 pensamientos:

Victoria López dijo...

i'm letting go and it hurts like hell.

pero decidí creer para ver. y a eso me aferro hoy, de eso quiero que se llene el hole que siento en mi corazón.

gracias por tus palabras. gracias pro estar siempre. gracias.

te adoro.