martes, 30 de octubre de 2007

Oda a mi adicción de la infancia





El post de la Melanie me hizo acordar de cómo delirabamos por estas muñecas cuando eramos chicas. Sencillamente me encantaban. Me encantaba que vinieran con el poto firmado, con pañales (o calzones, dependiendo de la edad), que trajeran un nombre y una fecha de cumpleaños, un certificado de adopción,accesorios y una personalidad particular cada una. Ah!! y también me gustaba que no eran discriminadores: habían negritos, chinitos, latinos, rubios, etc... de toito.
Yo quería tener hartas. Al final tuve 3 que todavía están guardadas y que me da pena eliminar. Primero, porque eran caras y mis papás me lo sacaban siempre en cara, y además porque siento que tienen guardado mucho de mi. De lo que era yo a la edad en que jugaba con ellas.
Es que me basta con sentir su olor para acordarme porque las quería tanto.

Con la Melanie, la Nicole (su hermana) y la Javi hicimos cada tipo de estupidez posible con las muñecas. Las hacíamos hablar con voces particulares para cada una y les comprabamos de esos pastelitos individuales para celebrar sus "cumpleaños". Era todo un montaje.

Buenos recuerdos...

PS: Hay gente que las encuentra extrañas y que dice que sus caras les dan miedo. La verdad es que aún no puedo entender por qué.
PS2: No hace mucho las vi en Almacenes Paris de nuevo. Me emocioné tanto cuando encontré una que se llamaba Camila y que tenía los ojos achinados como yo. Pero era como mucho endeudarse en eso, o no??

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