viernes, 28 de diciembre de 2007

Orgullosita!!

Bueno. Reconozco que este blog ha estado bien solo pero tengo justificación: el fin de semestre más asqueroso que he vivido desde que conozco las salas de la U. Pero bueno, gracias a Dios ya pasó. Gracias a Dios todo bien. Soy oficialmente una alumna de cuarto año con todo en orden y tiempo para dormir y descansar.

Además, soy una hermana OR-GU-LLO-SÍ-SI-MA de mis 2 nenes: el Andrés se ganó el premio a la excelencia académica de su curso con un 68 de promedio (y 7 en inglés, que me tiene más chocha, porque es lo que estudiabamos juntos), y la Javi ya es una estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la Federico Santa María, tal como ella quería. Así que mil feliz por ellos. Y muy orgullosa también.

Pero por supuesto que mis papás son más felices aún, porque ven un poco el fruto de todo el esfuerzo que han puesto en nosotros desde que son papás. Mi mamá es la que más nos ha cateteado siempre con la importancia del esfuerzo, del trabajo duro y la responsabilidad. Es la que toda la vida ha estado preocupada de que tengamos lo necesario para estudiar: los buenos libros, los que queremos (me ha comprado cada libro que le he pedido desde chica, incentivando mi interés y capacidad lectora), y se ha encargado de que aprenda inglés pagándome las asquerosas mensualidades del Instituto Chileno Británico en los tiempos en que yo era más chica y me levantaba temprano cada sábado para ir a estudiar. Y así me apoyó en todo este camino que muchas veces me ha llevado a lugares en que ella no pensó que yo estaría, como en la escuela de psicología, pero me he dado cuenta de que al fin ella entendió que este es el plan de Dios para mi. Y que, desde luego, prima sobre los sueños que ella misma construyó para su hija mayor.

Y mi papá es el que se pone con toda la parte científica. El que me ayudaba con física y química (aunque química nunca aprendí). El que nos acarrea a la U y al cole, y nos va a buscar a las casas de otros cuando nos amanecemos estudiando. El que se encarga de ir a las reuniones y que se las banca con nosotros en casa, cuando nos amanecemos y después no queremos despertar. O el que se levanta los sábados temprano aunque no quiera para llevarnos a las clases de inglés o el preu, o lo que sea que necesitemos.

Y en verdad que sí son frutos su esfuerzo estos éxitos que hemos tenido a lo largo del tiempo. Y ellos lo sienten así y ven sus recompensas. Y eso me alegra, porque mal que mal es la forma que tenemos para decirles que su trabajo duro sí está funcionando.

Ah! Demás está decir que vivimos una Navidad linda. Linda porque estamos contentos y tranquilos. Pero lejos lo más especial de todo fue nuestro pequeño y exquisito regalo, Wilson. Es nuestro perrito de apenas 1 mes que se vino a la casa a revolucionarnos a todos, sacando facetas de mis papás que nunca esperé de ellos y menos si es que son en respuesta a un perro, pero sí, Wilson ha logrado conquistarnos a todos.

Así que eso con mi vida. Eso con mis hermanos. Eso con mi familia.

Estamos contentos.

PS: Lo único que nos tiene medio preocupados es lo de la casa que todavía no tiene para cuando y nos estamos atrasando demasiado. Así que se aceptan oraciones para que Dios (y el banco) agilicen las cosas y podamos estar en nuestro nuevo hogar lo antes posible.
PS2: Ya se vienen las fotos, porque también tenemos cámara nueva, jajaja.

4 pensamientos:

Anónimo dijo...

Lilita, muchas felicidades por tremendo logro!!!!!!!

Ahora puedes descansar tranquilita...

Oye, quiero conocer a Wilson...envíe una fotito siquiera!

Un abrazo, Carla Baileys

Victoria López dijo...

FELIZ AÑO LILAAAAAAAAAAAAA!!!
te llamé anoche pa juntarnos y na ni ná! q ondis???

oye, quiero una foto de wilson, ahora NAU!

te quiero y te extraño mucho...:(

MUAC!*

chipi dijo...

nadita tu Wilson me pego una pulguita...
ahora tengo ronchas =(

Pd= ahora si que si puedes decirme rata mugrienta y pulgosa.

el ete! dijo...

Por aquí pasó el ete!..........